domingo, 21 de septiembre de 2014
domingo, 7 de septiembre de 2014
Los quindianos dicen: No a las torres eléctricas
Murió la artista Ana Mercedes Hoyos
¿Donde están los espacios Públicos?
En la sociedad contemporánea, existe
un malestar cuando se está presente en lugares públicos que se supone, deben
ser de todos; donde es posible una interacción con el otro a quien se desconoce
por completo. Esa persona extraña puede llegar a ser un peligro que acecha.
Produce desconfianza, miedo e inseguridad.
Según el diccionario de la Real Academia
Española (Rae), lo público, es aquel espacio que no pertenece a nadie y es
donde cada persona tiene el derecho a opinar sobre asuntos de interés colectivo,
pues afectan a “todo el mundo”.
Habermas, filósofo alemán, afirma que
aproximadamente a finales del siglo XIX, la noción de lo “publico” se ha visto
reducida por la forma de actuar de la burocracia, de los medios de comunicación
y de las ciencias jurídicas y sociales. Acción contraria al verdadero
significado del concepto.
Desde lo griegos, ya la esfera pública, era
de real importancia. Para Pericles, político y orador ateniense, las personas
que no se interesasen por el Estado y
descuidasen los negocios públicos por los asuntos privados, eran inútiles,
puesto que no cumplían con su deber de ser ciudadano.
Con respecto a lo anterior, la ciudad griega
está dividida en tres: estaba la ecclesia
que es el lugar de la política, donde se le daba solución a los problemas
comunes que afectaban a los ciudadanos libres de la polis. Luego, se encontraba el Oikos, que era la esfera donde cada
persona buscaba apropiarse de forma privada de lo que era suyo. Y por último,
el Ágora que actuaba como espacio de encuentro para la vida pública, donde la
deliberación y el hacer común surgían de las reuniones entre los miembros
privados.
Pero para llegar a participar en la polis,
era necesario tener el estatus de ciudadano; derecho que no se le otorgaba a
los niños, mujeres y esclavos.
Entonces, solo los hombres que tenían un
cierto rango y que no se preocupan por labores que garantizaban su
subsistencia, podían ser partícipes de las decisiones que se tomaran en la Nación.
Solo fue hasta el siglo XVII, con la
conformación del Estado-Nación, que surgió la figura de los “servidores-públicos”
quienes eran empleados y funcionarios pertenecientes al nuevo Estado. También,
se crearon edificios y establecimientos donde moraba la autoridad estatal. Gracias
a este cambio, se logró hacer la diferenciación entre lo público y lo privado
con la monopolización del poder soberano.
El modelo de lo público en las burguesías
nacientes en el siglo XVI, se dio a razón de la estructuración de los primeros
boletines informativos en Inglaterra, debido a la necesidad de estar informado sobre
lo que ocurría en otros países. Para el filósofo alemán, la creación de los
periódicos fue consecuencia directa de la expansión del comercio (tráfico
mercantil). Él le llamaba a esta nueva forma de estar comunicado “publicidad
burguesa”, ya que es el espacio para que personas privadas discutan acerca de
temas públicos. Esto es el inicio del actual capitalismo.
Con la emersión de los boletines
informativos, los políticos pudieron divulgar a través de ellos las normas y
leyes a cumplir por los ciudadanos, siendo el punto de partida de la
estructuración de una nueva esfera político-privado (publicidad política:
prensa), es el espacio de conformación de la opinión pública.
El interés por los asuntos públicos que
generó los diarios en la comunidad, dio paso a la configuración de la “sociedad
civil”.
“La publicidad política” es una nueva
reformulación del ágora griega, es decir, donde los ciudadanos en tanto
personas privadas debatían sobre los asuntos públicos, que no deja de ser tal
““publicidad burguesa” parte del ámbito privado” (Habermas).
Al igual que el ágora, no se permite la
participación de mujeres, niños y personas económicamente dependientes, en las
discusiones de la cosa pública. Actualmente, ellos ya tienen el estatus de
ciudadanos, pero siguen siendo discriminados.
En conclusión, en el modelo de “publicidad
burguesa”, la opinión pública se disponía como la fuente de legitimación de
leyes y acciones del Estado, siendo el “vehículo de emancipación política de la
sociedad Burguesa” (Habermas).
jueves, 21 de agosto de 2014
Se encuentran restos arqueológicos premuiscas con más de 3.000 años de antigüedad
sábado, 9 de agosto de 2014
La democracia mediática
La democracia mediática es la relación entre
opinión pública y democracia que dependen de los medios de comunicación para
llevarse a cabo. Antiguamente, se decía que los medios como la prensa eran “el
cuarto poder” porque se dedicaban a
controlar los poderes públicos, pero actualmente se evidencia que ellos son la “gran
autoridad” porque más que controlar el poder, se está confundiendo con el mismo.
Hoy en día, existe una guerra por el
control de los medios de comunicación, debido a que la persona o grupo que obtenga
esa potestad tiene el poder absoluto. Como ocurre en el sector político, donde
se remplaza esta doctrina por el mando de los medios que adquieren un dominio
en el comportamiento de la democracia, lo cual la pone en peligro.
Los medios pueden ser un arma muy poderosa en
el momento de tomar una decisión que corresponda con el ámbito político, como
lo son: Las elecciones presidenciales, de senado, entre otras. La televisión, por
ejemplo, puede manipular a la audiencia a través de la información que presenta,
ya sea verídica o no.
Las campañas políticas ahora están en los
medios y la publicidad del candidato es esencial para tener éxito, ya que el personaje
que no esté presente en la radio, la televisión y prensa no existe. Por eso, es
fundamental estar vinculado a ellos. Entonces, la política es vendida con técnicas
comerciales.
Esta modalidad de campaña es de carácter clasista
y egoísta, puesto que no todos los interesados a una candidatura tienen el
dinero suficiente para pagar un espacio en algún medio, dada la suma tan alta
que piden por el momento.
En conclusión, la democracia mediática
destruye el papel de los medios como defensores de la libertad, a causa de la
alianza de aquellos con la política. Los periodistas no son libres de publicar
una información, debido a que están sujetos a la decisión de terceros y por
consiguiente muchas veces no pueden divulgar la verdad a la población.
Es por ello, que las universidades deben
fomentar los valores éticos en los estudiantes de Comunicación Social y
Periodismo para que el día de mañana cuando estén enfrentados a una situación que
le exijan manipular la información por intereses ajenos, tengan el carácter de negarse.
¿Tienen política los artefactos?
La política
entendida como la relación que existe entre los seres humanos, tiene como fin
primero implementar acuerdos ya sean: Constitucionales, leyes, contratos, para
organizar el caos en el que por naturaleza vive el hombre. El objetivo final es
la libertad.
El hombre como ser
pensante tiene la oportunidad de elegir con responsabilidad, pero en el momento
en que él incumpla con los acuerdos ya establecidos por la sociedad, este será
menos libre.
El ejercicio de la
política se hace a través del poder que es la capacidad de influir sobre otro.
Según tres ilustres analistas políticos, el poder está presente en distintos
aspectos.
Castelle asegura que
la autoridad está en la coerción (fuerza); Luhman dice que el poder se
manifiesta en la palabra y Nay afirma que el dominio se hace a partir del
dinero (economía).
Ahora los artefactos
(obra mecánica hecha según arte) son otro tipo de poder. Ellos tienen
cualidades políticas además de los beneficios que pueden acarrear en otros
temas “ellos encarnan ciertas formas de poder y autoridad específicas” Winner,
(1983).
Las guerras, las
comunicaciones y las organizaciones físicas de producción industrial han
contribuido a la creación de una nueva forma de implementar la política y la
experiencia humana.
La tecnología no es
en sí el problema, sino el sistema social o económico en el que se encarna. Es
el diseño, el empleo y el uso lo realmente importante.
En un primer lugar,
está la teoría de que los artefactos después de su creación se convierten en un
medio para alcanzar un determinado propósito dentro de una comunidad. En
segundo lugar, está la hipótesis de que la tecnología es inherente a la
política, es decir, que por la naturaleza de la técnica es inseparable de la
doctrina.
En conclusión, hay
muchas invenciones tecnológicas como formas de poder y por lo tanto pueden
facilitarlo. Un ejemplo claro son los puentes del arquitecto Moses ubicados
sobre las avenidas de Long Island, en Nueva York que fueron creados con fines
clasista y racistas, debido a que Moses no soportaba la idea de que en un
sector tan exclusivo de la ciudad norteamérica transitaran buses. Es por ello,
que el edificador construyó puentes que fueran más bajos de lo común y así
evitar el paso del transporte público en ese lugar.
Finalmente, las
sociedades que se rigen por sistemas tecnológicos muy sofisticados sin control
alguno, tienen carencia en valores. La libertad como fin último de la política
en esta forma de vida se ve perjudicada, puesto que se evidencia que los
ciudadanos no son libres e independientes, ya que están bajo el dominio
de las decisiones muchas veces egoístas e interesadas que toman los personajes
mas poderosos.
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